La madera de Manzano es una de esas especies frutales que sorprenden en el taller por su tono cálido, textura fina y grano uniforme. Con una densidad de 830 kg/m³, ofrece una estructura compacta y agradable al corte, ideal para piezas con detalle y volúmenes bien definidos.
De nombre botánico Malus domestica y origen europeo, se comporta muy bien en torno y en talla, permitiendo acabados lisos y precisos. Es perfecta para cajas torneadas, mangos esculpidos, figuras decorativas o piezas de inspiración orgánica. En nuestra tienda puedes encontrar formones finos, aceites neutros y abrasivos delicados para trabajarla con suavidad y precisión.