Imposible no admirar la belleza de un mango de chelo de arce rizado. Aunque en los chelos se ha experimentado más con otros materiales que en cualquier otro instrumento de la familia de los violines, el arce sigue siendo la opción preferida para los mangos. El motivo es sencillo: el arce es por todas sus cualidades (físicas, estéticas, sonoras) la mejor opción para múltiples partes del instrumento. Añade a esto el increíble aspecto que tiene una vez barnizado y entenderás el porqué de su éxito.
Muchos aprendices o personas interesadas en la luthería comienzan empleando mangos de calidad 2ª en sus primeros proyectos. Estas piezas tienen menos rizo que las de calidades superiores, pero son igual de resistentes y estables. Puede haber algún pequeño nudo o decoloración en la pieza. Pero siempre serán meras cuestiones estéticas y no estructurales las que determinen su gradación.